Observador, poco conversador, tengo una ideología que va escribiéndose en mi mente a medida que pasan los días, se para donde va pero eso no significa que sea perfecta, o que este terminada, pero pienso que es el lado bueno, poder complementarla.

 

Por cada madre que alguna vez maldijo a Dios por su hijo muerto en la carretera, por cada padre que alguna vez maldijo al hombre que lo echó de la fábrica y lo dejó sin trabajo, por cada niño que alguna vez nació solo para el dolor y se pregunto por qué, esta es la respuesta. Nuestras vidas son como esto que yo levanto. A veces se vienen abajo por alguna razón, otras veces se vienen abajo sin razón alguna.

La Torre Oscura II: La llegada de los tres.