Observador, poco conversador, tengo una ideología que va escribiéndose en mi mente a medida que pasan los días, se para donde va pero eso no significa que sea perfecta, o que este terminada, pero pienso que es el lado bueno, poder complementarla.

 

Por cada madre que alguna vez maldijo a Dios por su hijo muerto en la carretera, por cada padre que alguna vez maldijo al hombre que lo echó de la fábrica y lo dejó sin trabajo, por cada niño que alguna vez nació solo para el dolor y se pregunto por qué, esta es la respuesta. Nuestras vidas son como esto que yo levanto. A veces se vienen abajo por alguna razón, otras veces se vienen abajo sin razón alguna.

La Torre Oscura II: La llegada de los tres.

La Vinotinto de mis amores.

Este no es solo un equipo, va mas allá de ser solamente la Selección que nos representa, la oncena de guerreros que llevan tatuado en el alma, al igual que muchos de nosotros, la elástica Vinotinto. Esa misma que se ha visto manchada con la indignación y la impotencia de las malas actuaciones, no tanto por los malos resultados, pero si por la falta de compromiso de algunos, esa misma Vinotinto que cayo ante el Todopoderoso Brasil 5-0, 0-4, 2-5… pero que se levantaría no una, ni dos, ni tres veces, sino las necesarias para saberse vencedor con un claro y rotundo 2-0, también esa Vinotinto que ha bajado a de las nubes a un México sobrestimado y que se canso de subestimar a los nuestros, si 2 veces, todos de carácter amistoso, pero mas que terminar con la hegemonía de un gigante o la caída de un águila que se creía inmortal y no es mas que un falso titan rebajado a bufón, esto creó esperanza, de pronto comenzamos a creer mas en el “si se quiere, se puede” , de pronto, comenzamos a creer en nosotros. 

Retomando mi idea principal, La Vinotinto, Mi Vinotinto, Nuestra Vinotinto, es mas que una Selección, es un símbolo, un símbolo que nos une y nos da esperanza, he visto con mis propios ojos el poder de la esperanza. He visto a gente matar por ella y morir por defenderla. No se puede besar un símbolo, ni tocarlo o cazarlo; los símbolos no sangran, no sufren, y tampoco aman, pero es eso lo que se recuerda, y al final de todo, es lo único realmente nuestro nadie puede quitárnosla, esa esperanza que por lo menos a mi, me hace y me obliga a creer en mi Selección, que me hace apoyarla a donde vaya, no me importa lo que digan yo creo en eso y es lo que cuenta, es mi equipo y al único al que le prometo fidelidad hasta la muerte, porque se que es lo único que me sera fiel hasta que terminen mis días. Te amo Vinotinto, eres tu quien nos une en estos tiempos de zozobra, eres lo que nos da esperanza, y hoy por hoy mas que un nuevo Presidente, mas que promesas vacías, este País necesita esperanza.

Ali Suárez.

"No tengo ni la más remota idea de que coño cantaban aquellas dos italianas, y lo cierto es que no quiero saberlo. Las cosas buenas no hace falta entenderlas. Supongo que cantaban sobre algo tan hermoso que no podía expresarse con palabras, y precisamente por eso, te hacía palpitar el corazón. Os aseguro que esas voces te elevaban más alto y más lejos de lo que nadie viviendo en un lugar tan gris pudiera soñar. Fue como si un hermoso pájaro hubiese entrado en nuestra monótona jaula y hubiese disuelto aquellos muros. Y por unos breves instantes hasta el último hombre de Shawshank se sintió libre".

The Shawshank Redemption.             

El 90.

Es difícil, lo sabes pero aun así lo amas, aprendes de cada experiencia, te hace sentir que es el sitio al que perteneces, es el esfuerzo, la angustia, el disfrute, la desesperación, aprendes del pasado, te juegas el presente y te escribirá el futuro, es el teatro, es guerra, arte y amor, debería ser predecible pero no, nunca lo es ni lo sera, jamas sabrás ni estarás preparado para lo que te depara, es un sentimiento que podría llevarte el resto de tu vida explicarlo, es como lo hacemos, no podemos disculparnos, no podemos negarlo, es nuestro equipo, como nuestra familia, es nuestra forma de vida, es fútbol y créeme, se como te sientes al respecto por que yo me siento igual, es la incertidumbre de no saber que viene, es el vicio que representa la competencia, es el nerviosismo de sentir como la victoria cambia de manos mediante los minutos son devorados por la adrenalina, es indescriptible como el hecho de perder solo te hace querer volver y ser mejor, no te rindes jamás esta como rayado en tu piel, es algo muy parecido a un pacto, o un trueque, das esfuerzo y constancia a cambio de alegrías y victorias, victorias como las anhelas, mas aun después de haberte visto reflejado en el espejo de la derrota a través de los ojos del contrario, pero la suerte te sonrió a ti una vez mas, lo entregas todo, es como fe ciega, es una confianza que no se compara, cuando sientes que cambia la historia en un solo segundo, un segundo extremadamente largo, ves todo lento, piensas y ejecutas así es como funciona, es ahí cuando te das cuenta que cada segundo vale oro.

No es llegar, no es mantenerse, es no conformarse nunca, es saber que hoy puedes estar en la cima y mañana en el fondo pero aun así dejarte la piel, acostumbrarte a que en un momento el fútbol puede dártelo todo y luego quitártelo,  acostumbrarte a la magia, a las desilusiones, a remontar, a regresar, muchos dicen que es solo un juego, pero dime algo que te haga pararte sobre tus nervios durante 90 minutos, no hay nada, esto es único, no es solo algo que haces para divertirte, es lealtad y creencia, es grandeza, es de vida o muerte, no se si me entiendas. 

El fantasma de los equivocados.

Te lamentas, le das vuelta una y otra vez en tu mente, todos esos momentos, esos instantes que quedaron encerrados en tus recuerdos tras una perta pasada con la llave tan intangible como ilógica que viene formando parte de lo que creemos inolvidable, ¿por que Dios? es la pregunta mas citada de los inconformes, te enfureces, te frustras, es como si no estuviera sucediendo, pero lo mas triste es que siempre te recuerdas a ti mismo que “si, si pasó, de hecho… esta sucediendo… sucediendo ahora mismo”  

Noches sin dormir… lleno vacío, momentos grises que solo tuvieron color en tus retinas, de pronto no puedes entenderlo, “maldita sea es imposible, como puede ser así si lo hice todo bien” … o por lo menos eso creíste. Sabes que te hace mal, lo sabes, no eres un estúpido después de todo, no es lo correcto… pero por un instante ¿nada pasará o si?… Sabes que si, al término de ese instante, tan valioso para ti pero quizás no ha dejado de ser un simple instante visto desde otros ojos, después de ese momento, te derrumbas por que sabes que no es lo que quieres, y aun peor, siempre supiste lo que pasaría luego, otras 24 horas ahogado en melancolía, podrían ser 24 horas mas, 48… Lo cierto es que no lo tienes seguro, pero que no darías por otro pequeño momento de engañarte a ti mismo, creerte feliz, creer que realmente es eso lo que quieres y necesitas, pero luego… La historia se repite, es una rueda.

Pero al final y solo al final ,por mas que lo intentaste, por mas que trataste con todas tus ganas, por todas esas veces que te engañaste a ti mismo, es cuando te das cuenta de que no había nada que hacer, ya todo estaba hecho y las cosas fueron como tenían que haber sido desde el principio ¿de que otra forma pues? si tenia que pasar algo distinto simplemente pasaría. Ya no hay lamentos, no hay desorden en tus pensamientos, simplemente entendiste que no podías evitarlo, sucedería de igual modo.

Hay otros mundos aparte de estos.

Stephen King, La Torre Oscura I: El Pistolero.

Ali Suárez, 19 de febrero, 2011.

El tiempo de la humildad, y el orgullo.

Basta solo un momento, un simple instante, para cambiar, recapacitar o quizas ver las cosas desde un punto externo, desde fuera del ‘caos’ de la situación-si asi puede llamarse-, fuera del calor del momento, no toma mucho tiempo pero si mucho esfuerzo pues, no es virtud de todo el mundo ver las 2 caras de la moneda o poder ponerte en los zapatos del otro usando al mismo tiempo los tuyos. Pero pienso que es mucho mas que eso, mucho mas que tomarse la molestia de congelar el momento y rectificar creo que mas bien falta ese toque, esa porción de humildad que nos es arrebatada por el orgullo, esa humildad que nos mantiene atados de los tobillos al piso y a la vez nos permite admitir el error propio sin el miedo de caer en evidencia ante alguien. 

El orgullo nos nubla, lo se bien porque yo también he sido ese orgulloso que mas de una vez prefirió cortar el habla a dar su brazo a torcer, tercos como yo existimos en todos lados, lo se, lo se tan bien como que cuando el cielo es muy azul justo antes había sido muy gris, pero como la tormenta incolora, el sublime frió y la majestuosa neblina mas de una vez cedieron ante el implacable sol y el crudo calor del día, ¿por que no hemos de hacerlo nosotros?, estos estarán en disputa eternamente, y si no, tendrán para hacer las pases hasta que el tiempo termine, pero hasta donde yo sé, eso no ha pasado ni una vez y a diferencia de estos últimos, nuestro tiempo es limitado por lo que, una vida se pierde segundo a segundo.

A. Suarez 

06 de Febrero, 2011

"Momentos en los que en nada Piensas".
Foto: Jorge Mejias.
http://www.flickr.com/photos/grdfda/

"Momentos en los que en nada Piensas".

Foto: Jorge Mejias.

http://www.flickr.com/photos/grdfda/

Y después de todo, son solo cosas…

¿No han tenido la impresión de que la vida es como un libreto de pelicula o telenovela? de que pueden cambiarle pequeñas partes de la historia pero el final sigue siendo el mismo, es como llegar a un sitio pero por un camino distinto podrias demorarte, podria ser mas largo o incluso mas facil, o podrias perderte, pero sin saberlo tienes la certeza de que llegaras al mismo sitio por donde sea que decidas caminar.

Por todos los caminos se llega a Roma.

  Las cosas pasan, nos guste o no, pasan y hay que acostumbrarnos al hecho de que no todo va a salirnos bien al principio pues, no podemos aspirar a aprender de los errores de otros, es como llenarse el estomago viendo comer a alguien mas. A veces el destino, el tiempo, la vida, Dios, como lo quieras llamar nos obliga a equivocarnos pues probablemente sea esa la única forma de aprender, y no hay forma mas bonita de aprender que rectificando errores propios.

El tiempo es implacable, el destino incorruptible no puedes escapar ni de uno ni de otro, simplemente no es posible huir de tal cosa, pero no pienso que así de rigurosas sean las oportunidades, o el numero de puertas que se nos puedan abrir, me gusta pensar que el destino te lleva hasta un sitio, de ahi en adelante, es cosa tuya.

Ali Suárez

20-01-2011

Entre esto y aquello…

Pense que no escribiria de nuevo, de verdad pense que habia sido una de esas fiebres de momento que todos hemos tenido y pensando eso me molestaba, decia como era posible, ¿adonde se ha ido toda la inspiracion?, la verdad no se donde estaba y tampoco se si se fue realmente en algun momento.

Habian tantas cosas por escribir, o que me gustaria escribir pero no comenzaba, solo lo pensaba, pero no documentaba, y antes de darme cuenta ya habia abandonado el blog, ahí estaba, dejado atras como una de las tantas cosas que de principio me animaron pero las deje por la mitad. Mala acción. Y bueno, ahora sin pensarlo, solamente me dije, vamos a ver que sale no pierdes nada con intentarlo, aqui esta el resultado, dos parrafos hablando de nada en absoluto, solo de mi descontento por no haberlo hecho antes, por no tomarme un poco de tiempo para hacer algo que me gusta, pues por que otra razón he de hacerlo.

Pensando mas profundamente esto, creo que es el principal motivo de porque pudiendo hacer mucho terminamos haciendo poco, o nada, entre esto y lo otro se nos escapan prioridades y si, me incluyo en ese grupo de los que preferimos hacer las cosas a lo ultimo o no hacerlas, la verdad es que aun no se la razón, probablemente sea ese “quizas” o el tan dubitativo “y que pasaria si…” podría ser ¿no?, digo, seria bonito dejar de darle vuelta a las cosas y simplemente hacerlas, si queremos algo por que no ir por ello, cueste lo que cueste, si tenemos una meta pues, no podemos esperar que la vida nos sonria siempre simplemente por que si, a veces hay que guiñarle un ojo, tener algo de descaro y robarle una sonrisa, nada llega solo, tenemos que trabajar un poquito.

Y bien, al cabo de unos minutos ya estoy escribiendo el inicio de mi cuarto párrafo y el fin de este texto, no se por que me extendí, ni tampoco se si soy bueno en esto, solamente se con seguridad que estoy agarrándole el gusto.

Ali Suárez

07 de Enero, 2011

Adiós 2010.

Adios 2010, has llegado rapido y asi de rapido te estas yendo y ya casi casi terminando, ha sido un año bonito en lo personal, graduarme de bachiller realmente representa una alegría inmensa, una meta cumplida, y si, ahora es que me falta pero eso es lo bonito, que una vez finalizado un objetivo no tarda en llegar el proximo, que manera mas bonita de no estancarse ¿no?

Mi objetivo esta marcado en mi mente casi como en mis rodillas las cicatrices, esta claro, si que lo esta, he dicho antes que la sombra de mi futuro es imponente, sobervia, inmensa, pero eso no me impide ver mi presente pues sin presente, ¿que futuro va a haber?, no puedo decir que la mesa este servida por que aun mi porvenir podria cambiar el platillo, pero ¿cual es el problema?, mientras mas dificil sea el camino mas se disfrutara el triunfo. 

En este año he aprendido a levantarme no una, ni dos, ni tres, sino las veces necesarias para seguir, he sido un tremendo idiota pues, por ahí leí una vez que la unica forma de ser viejo y sabio es siendo joven e idiota, me he encontrado como persona, quizás no muchos me entiendan y otros muchos critiquen pero si, es cierto no son solo letras para llenar vació, sino un corazón que me moldea en forma de realidad, he aprendido que las palabras son mas que letras con sentido sino armas conceptuales y claro que si, son de doble filo, aprendí a no fiarme de cualquiera ni de reírme con cualquiera ya que cuantas veces son el semblante de la devoción y la apariencia de acciones piadosas engañamos al diablo mismo, y un sin fin de cosas que si me doy tiempo a explicarlas, tendría que cambiar el titulo de mi articulo.

 

Me he desviado del tema, mis sinceras disculpas, le he quitado el protagonismo al principal actor de esta pelicula, quien mas sino tu, 2010, “Que te pasa viejo año, que te pasa” moribundo y travieso, a visperas de Navidad no has hecho mas que llorar y llorar, cosa que no entiendo pues has gozado tu vida quitandosela a otros cientos de miles de millones que en tus días la perdieron, pero no puedo culparte, eres solo un periodo intangible y esto no es mas que la vida, donde estarás vivo hasta el día en que mueras, que paradoja.

Ali Suárez 

18 de Diciembre 2010